Seguro que te has cansado de escuchar eso de que podemos contrarrestar bloqueos. Que es posible crear nuestra realidad. Que atraemos aquello que proyectamos o en lo que nos enfocamos. Y, que nuestros pensamientos determinan el mundo que nos rodea.
Ni mucho menos, pongo ninguna de estas afirmaciones en duda. De hecho, coincido con ellas. Sin embargo, también tengo la certeza de que existen muchos factores que pueden bloquearnos. Haciendo que todo eso que conscientemente decimos que queremos, o buscamos, no llegue a materializarse.
Pero, ¿por qué ocurre eso? ¿Cuál es la causa?
¿Qué pasa en nosotros para que seamos capaces de conseguir unas cosas y otras no?
Sin ningún tipo de duda, la respuesta está en tu interior. Y hoy quiero hablarte de ello. Concretamente, de «seis preguntas» te separan de obtenerla.
Pero antes de decirte cuáles son, me gustaría explicar qué es lo que sucede exactamente cuando nos bloqueamos. Y qué emociones son las que los sostienen cuando eso ocurre.
Cuando nos bloqueamos, solemos pensar que el problema está en que nos falta motivación, disciplina o incluso capacidad. De hecho, ¿cuántas veces hemos creído que no servimos o no valemos para algo en concreto?
Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, el verdadero obstáculo no está en lo que sabemos, o no, hacer, sino en lo que sentimos.
Porque, detrás de todo bloqueo suele esconderse una emoción que está intentando decirnos algo.
Quizás, no envías ese currículum porque temes no estar a la altura. O, retrasas una conversación importante por miedo al conflicto. E, incluso, llevas meses posponiendo un proyecto porque te da vértigo exponerte a la opinión de los demás.
En estos casos, el bloqueo no es el problema… sino el síntoma.
Y te adelanto que lo que, realmente, te va a empujar a crecer y salir de ese bloqueo no es obligarte a echar ese curriculum o hacer esa llamada.
Lo que te va a hacer avanzar es averiguar qué emoción aparece cuando te planteas hacerlo.
Puede ser el miedo al fracaso o al rechazo, la vergüenza, la culpa o, incluso esa necesidad de perfección que te hace creer que, aun, no tienes la suficiente preparación para poder ocupar un puesto determinado.
Haciendo este análisis podrás darte cuenta de que el obstáculo no está en lo que quieres conseguir. Al contrario, se encuentra en la forma en la que tu mente está interpretando esa situación.
Identificar qué emoción es la que está presente no hará que de desbloquees de inmediato, pero sí te permitirá dejar de luchar contra ti mismo. Porque, cuando entiendes qué función está cumpliendo esa emoción, puedes empezar a regularla y tomar decisiones desde la calma. Y, así, dejar de hacerlo desde el miedo.
Y si, aun así, no puedes averiguar qué es lo que te está bloqueando, recuerda que hay veces que pasa porque estamos tan metidos en el problema que no tenemos perspectiva para mirarlo y sacar conclusiones.
La herramienta perfecta para contrarrestar bloqueos
Hoy, te propongo una fácil y sencilla herramienta para que puedas descubrir qué te está frenando y cómo contrarrestar tus bloqueos.
A priori, comprobarás que es muy fácil de realizar. Sin embargo, te exigirá mucha sinceridad contigo. Y, puede que eso sea lo más complicado de conseguir.
¿Empezamos?
Cierra los ojos y visualiza ese objetivo que quieres conseguir y que se te está resistiendo. Cuando lo tengas, responde a estas preguntas en una escala del 0 al 10:
➙ ¿Tienes el deseo real y firme de conseguirlo?
➙ ¿Has tomado la decisión de lograrlo?
➙ ¿Has determinado el plan y etapas?
➙ ¿Tienes la disciplina para hacerlo? (te caes y te levantas, te caes y te levantas…).
➙ ¿Sabes disfrutar del camino? ¿Cómo te premias día a día? ¿Cómo disfrutas del presente?
➙ ¿A qué desarrollo o crecimiento personal te lleva ese camino?
Ahora, visualiza de nuevo las etapas por las que has pasado. Parándote en aquellas en aquellas preguntas en las que no hayas puesto un 10. ¡Ahí tienes la respuesta!
Y pregúntate, ¿por qué esa puntuación y no un 10?
Hay veces en las que creemos que estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano para conseguir algo. Pero no somos conscientes aún de ese pequeño paso, que nos queda por dar, para seguir avanzando en nuestro camino.
Por eso, seguimos sin crecer ni lograr contrarrestar bloqueos. Como has visto, detectarlo ya forma parte de la solución. Desde aquí, antes de despedirme, te animo a ponerte en marcha para lograr lo que te propongas
La mayor parte de ese éxito depende de ti…. ¡Toma las riendas!
Y no dudes en contactar conmigo si crees que mi método basado en Psicóloga y Coach te puede resultar útil para alcanzar tus metas y objetivos. Me encantará ayudarte. ¡Aquí me tienes!